Goya 2018

BustoGOYA_MarinoLa ganadora de los Goya principales fue La librería, de Isabel Coixet, pese a que tan solo obtuvo 3 galardones (peli, directora y guion adaptado), aunque Handia la superó con 10 premios (Actor revelación –Eneko Sagardoy, vestuario, montaje, dirección de producción y artística, fotografia, música, efectos especiales, peluquería / maquillaje y guion original).

La gran favorita, Estiu 1993, debió conformarse con tres premios (dirección novel, actriz revelación –Bruna Cusí–  y actor de reparto –David Verdaguer-).

Con dos Goyas de interpretación se quedó El autor (Actor-Javier Gutiérrez– y actriz de reparto –Adelfa Calvo-); la mejor actriz fue Nathalie Poza (No sé decir adiós) y también una estatuilla obtuvieron Verónica (sonido) y La llamada (canción).

En otras categorías, Tadeo Jones 2 fue la mejor película de animación; The Square, la europea; Muchos hijos, un mono y un castillo, el documental; y Una mujer fantástica, la iberoamericana.

El palmarés de este año me resulta bastante sorprendente y algo incoherente. Partiendo de que la ganadora fue La librería me parece extraño que no obtuviera como propina otros premios técnicos que merecía sobradamente como los de música,  dirección artística o vestuario.

El aluvión de premios que recibió Handia, desde mi punto de vista exagerado, solo quedaba justificado si era la ganadora final o si ganaba una peli sin tantas candidaturas en los apartados técnicos como podia ser Estiu 1993. Creo que Pieles (peli, que por otra parte detesto) debería en justícia haberse alzado con el de maquillaje. Creo que los miembros de la Academia se mostraron bastante perezosos a la hora de votar, la verdad.

LA GALA

Fue la más aburrida y monótona de los últimos años. En gran parte por el pésimo guion y la escasa gracia tanto de los chistes como de los presentadores, Ernesto Sevilla y Joaquín Reyes. El ritmo que imprimieron fue demasiado parsimonioso y algunos gags fueron asquerosos (el de Reyes vomitando al Langui) y otros insustanciales (Los actores primordiales).  Se notaba en la platea con sonrisas de compromiso muy pero que muy forzadas. Con la de detractores que tuvo estos últimos años Dani Rovira (no me cuento entre ellos)…  ¿no me digáis que no se le echó de menos?

Tampoco estuvieron divertidos en la típica conversación con los invitados a pie de butaca ni siquiera con el juego a lo Perfectos desconocidos, en el que miraban los móviles de los famosos y que podía haber dado mucho más de sí. Q uizás el más patético fue el que hacían ver que la Coixet veía el programa de Cárdenas

Da la impresión de que se dieron cuenta de que no funcionaban y otras personas hicieron de casi presentadores de la gala. Me refiero a las apariciones de Cristina Castaño, Paquita Salas y La Terremoto de Alcorcón que parecían suplantar en sus intervenciones a los de Muchachada Nui y que tampoco fueron excesivamente acertadas.

Como ya se esperaba, la principal reivindicación fue sobre el papel de las mujeres en la industria del cine, que se hizo visible por medio de los vestidos y trajes negros, así como unos abanicos rojos que reclamaban mayor protagonismo femenino.

Fue la gala más poliglota, en la que se habló castellano, euskera, inglés, francès y alemán. Curiosamente y, pese a los premios obtenidos, los catalanes hablaron poco en su idioma frente a la naturalidad de los vascos.

El mejor parlamento fue el de los vicepresidentes de la Academia que denunciaron que el cine espanyol recauda más de lo que recibe, que el 21% de IVA sigue aquí y que no quieren privilegios, sino solo lo que es suyo.

Los momentos más emocionantes fueron el aplauso al recientemente fallecido Reyes Abades, el artífice de los efectos especiales de la mayor parte de las pel·lícules españolas de las últimas dècades y ganador de 9 Goya y nominado prácticamente todos los años, pero simplemente se citó su nombre sin explicar quién era. La ovación puso a la sala en pie.

También recibió así a la Goya de Honor, Marisa Paredes de cuyo breve discurso destacó su intención de volver a repetir el NO a la guerra que hizo en una gala anterior cuando era presidenta.

Hubo fallos de coordinación (algun sobre no apareció a tiempo) y momentos incómodos como el speaker cada vez que tenia que pronunciar Estiu 1993 o el inicio de Marlango con Leonor Watling interpretando las canciones nominadas y que no sabia como hacer suyo el rap de una de las candidates y leyendo visiblemente…

LA ALFOMBRA ROJA

Pese a que se intentó reivindicar el papel de la mujer y que la mayoría de los invitados iban de negro, los presentadores no pudieron evitar la tentación de preguntar quién había diseñado el modelito o las joyas de torno, algo que para evitar que las mujeres se sintieran floreros, se eliminó en la previa, por ejemplo, de los Globos de Oro.

Tampoco pudieron evitar hacer promos de las próximas series. Incluso llegaron a pasear por la alfombra a un perrito y pensabas ¿en qué peli sale? ¿es el de The artist?. No, el de una futura serie.

Destacó el contraste entre las dos hermanas Cruz. Penélope con un vestido blanco superelegante mientras que Mónica lucía uno dorado con transparencias a lo Jennifer Lopez.

monicacruz

penelope

 

 

 

 

 

 

 

Horroroso el vestido, por llamarlo de alguna manera (parecía una cortina estilo Escarlata O’Hara) de la bloguera Dulceida (por cierto, ¿qué pintaba allí?)

dulceida

Entre ellos, los más llamativos (no sabria decir si para bien o para mal) los dos Javis  (americana negra con bordado de flores y otra lila con corbata roja), así como Aldo Comas (la pareja de Macarena Gómez) que llevaba cosida ¡¡una langosta!! Mención especial para Ernesto Alterio, que parecía peinado como si fuera el conde Drácula.

javisernesto alterioaldocomas

Atención a los ganadores del premio a mejor peluquería y maquillaje por Handia. Por su look nadie diria que vencieron, precisamente en esta categoria.

peluhandia

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